La muerte ha sido un tema inquietante
para el ser humano, miles de cuestionamientos y muy pocas
fehacientes respuestas, libros, artículos, componendas de toda
clase a lo largo de la historia han intentado dar claridad a ese
enigma que mortifica, pero que irremediablemente sabemos algún día
ha de llegarnos como una regla inquebrantable que el ser humano se
obstina en vencer.
Hoy en día la clonación es quizá
el avance más osado de la comunidad científica con el que según
concluyen lograran a largo plazo la tan anhelada inmortalidad, esa
misma que está plasmada en los textos bíblicos como una esperanza
ofrecida únicamente por el Supremo Creador.
El cine y la televisión, tampoco han
sido ajenos al tema de la parca, la reencarnación, la vida después
de la muerte; Diez años atrás el inquieto libretista Julio
Jiménez se consagro a escribir una historia en la que planteaba
estos interrogantes y fue así como nació “En cuerpo ajeno”,
una de las telenovelas más exitosas de la televisión colombiana.
La telenovela narraba la historia de
Pedro José Donoso un potentado hombre de negocios de avanzada edad,
enfermo y con la pesadumbre de saberse a un paso de la muerte y la
impotencia de no poder evitar lo irremediable; tremendamente
arrepentido de no haberle dado valía a todas aquellas cosas
sencillas que le infunden real sentido a la existencia, de no
haberle dado un oportuno chance al amor, en conclusión de no
deleitarse a plenitud con el placer de vivir la vida.
El veterano actor Julio Medina fue el
encargado de prestarle sus emociones a Pedro José Donoso en el
ocaso de su vida, la ambigua, sensual y muy ambiciosa Isabel fue
encarnada por la Diva Colombiana Amparo Grisales y Armando
Gutiérrez interpretó al socarrado traidor de Andrés Corona.
Los papeles secundarios estuvieron a
cargo de actrices como Maribel Abello, quien pese a ser muy joven,
asumió en esa época el rol de Abigail, la fiel ama de llaves de la
casa, madre de Antonio y Simón, aunque la caracterización de mujer
mayor no convencía mucho, su actuación superó con creces este
escollo, lucimiento que fue avalado por el mismo Julio Jiménez.
La primera actriz Delfina Guido
(q.e.p.d) interpretó a la arrogante, intrigante y detestable Nina,
el personaje de Ángela fue asumido por la entonces modelo con
pretensiones de actriz Erika Schuck, Antonio y Simón corrieron por
cuenta de los actores Carlos Congote y Ramiro Meneses.El
trascendente personaje de Salvador Cerinza(Donoso reencarnado)
recayó sobre el entonces modelo-actor Danilo Santos, quien valiente
esgrimió todas las criticas a su trabajo y opto por sobrellevar el
protagónico con responsabilidad hasta el final.
La historia esta sostenida en unos
diálogos impecablemente concebidos para manipular la sicología de
todos los personajes, aunque en Colombia siempre se ha criticado
injustamente a Julio Jiménez por el característico
emperifollamiento en sus textos, ellos son el pilar fundamental de
todas sus historias, no hay que olvidar que “El señor del
misterio” viene de la escuela de la radio novela.
La poca trascendencia que han tenido
los refritos de otras historias de Julio Jiménez realizadas por
Telemundo y RTI, se debe justamente a que no han respetado los
textos, digan lo que digan, tocarlos es prácticamente una herejía.
Remitiéndome a la nueva versión de
“En cuerpo Ajeno” y que Telemundo a remozado bajo el nombre de
“El cuerpo del deseo”, advierto que está vez han respeto la
esencia de la historia, los diálogos han sufrido leves variaciones,
como para que sean mejor digeridos por la comunidad mexicana
residente en Estados Unidos, quienes están acostumbrados a lo
superfluo de los libretos que manejan los culebrones de Televisa.
Sobre Los actores y actrices y sus
caracterizaciones, hasta el momento no me convencen para nada las de
Andrés García y Mario Cimarro, sé que me cortaran la lengua si
oso decir que este par de señores NO son actores, o mejor dicho,
hasta este momento no han demostrado que son más que hombres
apuestos recitando unos parlamentos.
Analicen con cuidado las escenas del
señor Andrés García y denotaran que no manifiesta ninguna
emoción, parece una loro mojado repitiendo un diálogo al que le
falta visceralidad, ¡vida¡ y ni que decir del Adonis Cimarro,
tiene un notable problema de vocalización, eso de entremezclar
acento mexicano con cubano provoca que hable como si tuviera
pegamento en la boca, su éxito esta soportado netamente en sus
atributos físicos, más no en su capacidad histriónica,
lamentablemente aun en bruto.
Si tenemos en cuenta que a lo largo
de la historia hay escenas intensas, cargadas de emotividad tras el
regreso de Pedro José Donoso reencarnado en Salvador Cerinza, se
corre el riesgo de que el ritmo dramático decaiga poco a poco.
Recuerdo que hay una escena cumbre
entre Salvador y Andrés Corona, en la que se descubre la verdad,
enfrentados cara a cara, la imagen del viejo se entremezcla con la
del recio campesino, el solapado traidor intenta matar a ese hombre
que regreso de la muerte para cobrar venganza, los diálogos son
intensos, segundo a segundo brotan emociones cruzadas. El señor
Martín Karpan la tiene bien difícil, pues está en el deber de no
dejar caer un interesante personaje que como ya dije antaño
caracterizó excelentemente el primer actor Armando Gutiérrez.
La señora Lorena Rojas pasa la
prueba, tiene las características básicas del personaje,
igualmente el resto de actrices pasan la prueba, junto a los
jóvenes actores que desempeñan los roles de Simón y Antonio. De
paso lamento que no hallan escogido a una verdadera cantante para
interpretar el tema del cabezote, “zapatero a tus zapatos”,
Lorena, es buena actriz, sensual y bella, pero para cantante le
falta mucho trecho, bueno al menos lo hace mejor que otras que dan
grima escucharlas como la famosa “Tesorito”.
Obviamente estoy prendado con “El
cuerpo del deseo” esperando que Telemundo y RTI se reivindiquen y
hagan algo digno del señor del misterio, Julio Jiménez. También
seria estupendo ver próximamente nuevas versiones de otros éxitos
como “El ángel de piedra” que catapultó a la fama en Colombia
a Miguel Varoni, “El segundo Enemigo”, “Por que mataron a
Betty si era tan buena muchacha” entre otras.
El final de “En cuerpo ajeno”
tiene también mucha agilidad y un planteamiento profundo sobre la
vida y la muerte, en conclusión como más o menos dice un poema “a
pesar de todo el mundo marcha como debiera”, la vida continua, el
mundo sigue girando, la vida es hermosa.
jahesa@hotmail.com